19.8.09

Pai Nando, el Objeto Fetiche

“Pai Nando” es el objeto fetiche de Mengano. Más conocido por este mote su presencia se materializó a través de múltiples apariciones en distintos eventos artísticos. Oriundo de Santa María de los Buenos Aires, fue concebido originariamente como un maniquí a principios del pasado siglo, el cual -habiendo cumplido sobradamente su cometido- fue a parar a un depósito del que es rescatado, cien años después de su natalicio, para renacer por obra y gracia del arte contemporáneo. Siendo bautizado con el nombre de pila de Fernando, en una acción ritual llevada a cabo en megalópolis a la que asistieron como testigos un recoleto grupo de artistas, inició su derrotero por diversos centros culturales, galerías de arte y salas de exposiciones.

Nadie sabe a ciencia cierta como arribó al Cotolengo, pero una vez allí esta suerte de totem pasó a ser un objeto artístico de devoción para todos “los menganos”, con excepción de Sor Raimunda que, aunque se sintió atraída desde el primer momento por el Pai, nunca dejó de mirarlo con desconfianza como si de la representación del sacrilegio se tratara.

Los viernes por las noche, cuando la comunidad del Cotolengo se reúne a celebrar las sanaciones operadas gracias al psicoarte, es parte de la cultura institucional formular tres preguntas a Pai Nando, una referida al pasado, otra al presente y -debido a la humana ansiedad de los consultantes- una última cuya respuesta es interpretada cual pronóstico oracular.

Pai Nando fue presentado en sociedad un 17 de marzo, durante la festividad de San Patricio y su color es el verde no por emular al patrono de Irlanda sino, muy por el contrario, para ofrecer una alternativa original como contratara cultural de la tradición exportada que se viene imponiendo en nuestra cultura con evidentes intenciones comerciales.

Los huéspedes se pelean por consultar su Verde Oráculo, ya que sólo se permite hacer una consulta por viernes. Es que si bien está claro que Pai Nando no es de carne y hueso, tampoco por eso se puede abusar de su confianza. La Maga, que asumió desde el comienzo su rol de medium entre el Pai y el resto de los menganos, determinó en estado de trance psicoartístico que la manera en que el oráculo elegiría a quien manifestarse era mediante los dados. El número maestro sería el 8, como resultante de la suma de 1 + 7, el día de su primera aparición pública. Al Erudito, que de supersticioso no tenía un pelo como buen agnóstico confeso que era, le pareció sin embargo una decisión justificada.
El afortunado mengano que lograba sumar ocho festejaba bebiendo ocho tragos cortos antes de formular su pregunta, celebrando que resultase elegida ya que se había instalado una infantil competencia entre los menganos por ver quién colgaba aquella semana en su blog el oráculo sobre su intimidad.

13.8.09

"Hormigas trabajando,
pasar por otro lado,
mirar la caravanay no molestar"
Carlitos Balá